Imprevisible, siempre en movimiento, CHANCE le arrastra hacia un torbellino de felicidad y fantasía. Una cita olfativa con la suerte.
Aparece y desaparece, nunca se detiene… y sólo tiene unos segundos para atraparla. Es imprevisible y surge allí donde no se la espera. Pero, si usted lo decide, todo es posible. «La suerte se presentó ante mí, y la aproveché.» Mademoiselle Chanel sabía que la verdadera suerte era la que ella provocaba, un estado de ánimo, una manera de ser.